Walk this way

Este fin de semana, debido que fui a visitar a unos amigos, tuve de nuevo esa idea de como es que interviene la planeación en nuestra vida, es decir: planear y ser planeado.

Empecemos por algunas definiciones sobre qué es la planeación:

El proceso que consiste en preparar un conjunto de decisiones para la acción futura, dirigido al logro de objetivos por medios óptimos (Dror).

Decidir en forma anticipada, qué hacer, cómo hacerlo, cuándo hacerlo y quién lo va a hacer (Hoortz-O´Donell).

Es el diseño del futuro deseado y la manera efectiva de alcanzarlo (Ackoff).

Quizá haya quien diga: “a mi no me planea nadie”, “soy un ser independiente”, “no no tengo porque seguir una planeación establecida”, etc. Entiendo ese punto de vista, sin embargo, vivimos en un pais, un estado, una ciudad o pueblo, y cada uno de ellos tiene un plan de desarrollo (la mayoría), del que somos parte, del que no intervenimos en la creación y del que muchas veces no sabemos hacia donde nos lleve. Entonces somos parte de una planeación mayor, debido a que vivimos en un lugar donde se fija un rumbo y se hacen programas para llegar a ciertos objetivos.

Se podría decir: “yo siempre he dispuesto de mi vida” o “nadie puede planear mi vida”. Todos fuimos a la escuela, no importa el grado, sino que alguna vez estuvimos en un aula de clase, y en ese entonces nuestro mundo giraba a esas clases (que si dejaban tarea, que si habia que investigar, que lo que desayunamos a la hora del lunch, etc.) y entonces también fuimos planeados, debido a que no nuestros padres o maestros, tuvieron que imaginar un futuro para nosotros y adecuardos a un proceso de aprendizaje de forma que lo pudieramos lograr.

Ahora se podría decir: “esta bien, pero ya no estudio”, “no seguí el camino que mis padres o maestros querian” o “estaba tan pequeño que lo mejor era que alguién con mayor experiencia planeara por mi, pero ahora ya no lo hacen”. Muchos tienen un trabajo, que en algunas ocasiones odian, que es desgastante, aburrido y sin mucho sentido, ya que trabajamos sobre cosas de las que no tenemos idea para que van a servir o que según nosotros eso pudiera funcionar mejor si es que se llevara de otra forma. El hecho es que la empresa tiene un plan, que puede ser o no formal, que nos lleva hacia donde la se visualiza en un futuro, y del que tampoco somos parte de ese proceso planeación.

¿Entonces cuándo planeamos?  Según la definición, cuando somos capaces de visualizar un futuro y generar las acciones que nos llevarán a  ese futuro planetado. De esta forma planeamos cuando desde la creación y emprendimiento de una empresa hasta cosas habituales como la comida de mañana, las vacaciones, ir al trabajo por las mañanas, etc.  Para todos estas planeaciones podemos utilizar el enfoque clásico de planeación:

– Diagnóstico
– Programación – Puede ser el análisis de alternativas
– Ejecución
– Evaluación

El cuál nos dice que al terminar de ejecutar, se evaluar y de esta forma sabemos si la planeación fue exitosa o no lo fue, es decir, si llegamos al futuro planteado.

Ahora consideremos algo de gran trascendencia, que tenemos un hijo, y como buenos padres tenemos altas espectativas: “quiero que sea ingeniero, como su padre”, “va a ser un gran futbolista”, “tendrá mucho dinero”, etc.  ¿Qué pasa si es que este hijo, ni es ingeniero, ni es futbolista, ni tiene mucho dinero, ni tiene etc.?. ¿Será que fallamos como proveedores del camino adecuado para que lo logre? ¿Tenemos que plantear un futuro rígido para nuestra descendencia?,  entonces ¿para qué planeamos? ¿para qué tomarnos tantas molestias, trando de alcanzar un futuro que no sabemos si será alcanzable por los gustos que tenga nuestor hijo?

Parafraseando al Dr. Mariano García, que a su vez hace referencia a una idea de Trosky:

La planeación dentro de la planeación.

Quiere decir que el proceso de planeación es permanente, que se deben hacer ajustes y que siempre se puede volver a cualquiera de las etapas de la planeación, es decir que podemos volver a hacer el diagnóstico de en donde estamos y hacer una análisis de alternativas para poder decidir a donde ir, sí es que los resultados que estamos obteniendo no son los satisfactorios. De esta forma, podriamos plantear un futuro a nuestro hijo de forma no rígida y que sea posible adaptar a los gustos que él tendrá o a los factores del entorno en donde se encontrará.

De esta manera, nuestra vida esta en una constante dualidad de planear y ser planeado, de que plantemos un futuro y la forma de llegar a él, pero también existe la posibilidad de sólo caminemos en la dirección que nos indiquen.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s